La operación culminó tras más de 15 horas de persecución por aire, mar y tierra, con el arresto de tres dominicanos y la interceptación de una lancha rápida.
Este nuevo golpe evidencia el fortalecimiento de la inteligencia, vigilancia e interdicción marítima contra el crimen organizado transnacional.
Debe resaltarse la labor y el liderazgo del vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, presidente de la DNCD, al frente de una estrategia que ha fortalecido la capacidad operativa y la cooperación internacional.
La acción contó con el Ministerio Público, Fuerzas Armadas, organismos de inteligencia y el apoyo de agencias internacionales. En 2026, República Dominicana acumula más de 27 toneladas de distintas drogas incautadas, consolidándose como actor clave en el combate regional al narcotráfico.
Un resultado que habla de coordinación, inteligencia y firmeza frente al crimen organizado.