La jueza Doris Josefina Pujols Ortiz afirmó que la entrada en vigor del nuevo Código Penal dominicano representa un cambio significativo para los tribunales de apelación, al eliminar la posibilidad de remitir determinados casos a un nuevo juicio y exigir una mayor valoración de los hechos y las pruebas.
Durante su comparecencia ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), en el marco de la evaluación de los aspirantes a integrar la Suprema Corte de Justicia, Pujols explicó que la nueva legislación modifica la dinámica de trabajo de los jueces de segunda instancia.
“Este nuevo código trajo consigo una modificación donde elimina el envío a un nuevo juicio, eso conlleva a que los jueces de apelación estemos en la obligación de dictar sentencia propia, para lo cual debemos hacer un ejercicio de evaluación y de ponderación tanto de los hechos como de las pruebas”, expresó.
La magistrada sostuvo que esta modificación exige a los jueces de apelación asumir una mayor responsabilidad al momento de decidir, mediante un análisis más profundo de los elementos que integran cada proceso, en lugar de limitarse a ordenar la celebración de un nuevo juicio en los casos correspondientes.
Asimismo, consideró que este cambio representa un desafío para los integrantes de los tribunales de segunda instancia, quienes deberán fundamentar sus decisiones a partir de la valoración directa de los hechos y las pruebas.